Los retrovirus son pequeños
microorganismos que contienen una única cadena de ARN.
Su ciclo vital se basa en la conversión de su
ARN geonómico en doble cadena de ADN y posteriormente en la integración de éste
último en los cromosomas de la célula huésped en lo que se denomina pro virus
endógeno.
De forma ocasional algunas secuencias
celulares son recombinadas con el pro virus y a su vez estas recombinaciones
pueden transferirse a otra población celular infectada, lo que puede tener
importantes consecuencias en las funciones celulares .
Peyton Rous
Identificó el primer retrovirus en 1911
cuando se encontró un agente transmisible capaz de causar un tipo de sarcoma en
pollos.
Fue tras el descubrimiento del enzima
transcriptasa inversa por Temin cuando se pudo ahondar en sus mecanismos de acción
y en su manipulación experimental.
Como se comentó al inicio de esta exposición
fue hacia 1976 cuando se demostró que los supuestos oncogenes que portaban
algunos de estos virus tenían una contrapartida en humanos como genes normales
a los que se denominaron protooncogenes.
Otro elemento esencial en el estudio de los
retrovirus lo constituyó el descubrimiento del primer retrovirus infeccioso
humano el HTLV-1 al que luego se le sumaría el HIV